Salvia farinacea
Planta herbácea perenne de crecimiento erecto y compacto que alcanza entre 40 y 80 cm de altura. Sus tallos son cuadrangulares característica de la familia Lamiaceae blanquecinos y harinosos de ahí el nombre farinacea que significa harinosa. Las hojas son simples opuestas lanceoladas a ovaladas de color verde grisáceo con textura suave y algo aromáticas al frotarse. Las flores son pequeñas tubulares de dos labios típicas de las salvias agrupadas en espigas verticiladas terminales de 20 a 40 cm de longitud. Los cálices son azul violeta intenso y persistentes; los pétalos son azul más oscuro o morado y caen pero los cálices permanecen dando continuidad al color. Esta característica hace que la espiga se vea coloreada durante semanas incluso después de que las flores individuales hayan caído.
Ornamental de jardín y flor de corte fresca y seca; melífera muy valiosa para abejas y mariposas; planta para jardines secos y xerófilos
Como todas las salvias contiene aceites esenciales con propiedades antimicrobianas y antioxidantes documentadas. En medicina popular se usa la infusión de hojas para afecciones de garganta y digestivas. No tiene contraindicaciones conocidas en uso moderado.
Pleno sol imprescindible. Suelo bien drenado; tolera suelos pobres y calcáreos. Riego moderado; muy tolerante a la sequía una vez establecida. No tolera encharcamiento. Poda de las espigas florales gastadas para estimular nueva floración. Fertilización ligera cada 2 meses. En El Salvador prospera bien en zonas altas y frescas con mejor resultado que en zonas muy calurosas y húmedas.
Generalmente muy resistente. Puede presentar oídio en condiciones de alta humedad y poca ventilación; pulgones esporádicos en brotes tiernos; araña roja en época muy seca.
Cultivada como ornamental en jardines de El Salvador especialmente en zonas altas y frescas como Santa Ana y Chalatenango. También disponible como flor de corte en mercados. Se adapta mejor en altitudes superiores a 500 msnm. Disponible en viveros especializados.
Sus espigas son extraordinariamente atractivas para abejas especialmente abejas de miel y abejorros. También visitada por mariposas y colibríes. Es una planta fundamental en jardines de polinizadores por la abundancia y duración de su floración.
La Salvia farinacea tiene dos trucos visuales simultáneos: primero sus tallos y cálices están cubiertos de una pelusa blanquecina harinosa que les da un aspecto plateado que contrasta con el azul de las flores. Segundo los cálices azul violeta que rodean cada flor son tan coloreados y persistentes que permanecen en la espiga durante semanas después de que los pétalos caen manteniendo el color de la planta continuamente sin interrupciones. Es como si la planta se hubiera diseñado para nunca perder su color.