Rosa chinensis
Arbusto sempervirente o caducifolio de crecimiento erecto o trepador según el cultivar que alcanza entre 0.5 y 2 metros de altura. Sus tallos son leñosos y cubiertos de espinas recurvadas. Las hojas son pinnadas compuestas con 5 a 7 folíolos ovalados de márgenes serrados y color verde brillante. Las flores son la característica definitoria: grandes, de 5 pétalos en la especie silvestre pero en los cultivares modernos completamente dobles con decenas de pétalos dispuestos en espiral, en colores que incluyen rojo, rosa, blanco, amarillo, naranja, melocotón, lavanda y bicolor. El perfume varía de intenso y complejo en variedades antiguas a casi ausente en híbridos modernos. Rosa chinensis fue la especie asiática que al cruzarse con rosas europeas en el siglo XVIII dio origen a la mayoría de las rosas modernas actuales.
Ornamental de jardín y flor de corte de altísimo valor comercial; perfumería; medicinal en medicina tradicional china; culinario (pétalos en ensaladas, mermeladas y tisanas)
Los pétalos se usan en medicina tradicional china como antioxidante, antiinflamatorio y para afecciones del hígado. El agua de rosas tiene propiedades calmantes para la piel. El escaramujo o fruto de las rosas silvestres es rico en vitamina C.
Pleno sol mínimo 6 horas diarias. Suelo fértil, húmedo y bien drenado con pH ligeramente ácido entre 6 y 6.5. Riego regular en la base sin mojar el follaje para evitar hongos. Poda después de cada ciclo de floración cortando los tallos florales gastados. Fertilización cada 3 semanas con abono específico para rosas rico en potasio. Control preventivo de enfermedades fúngicas. En El Salvador prospera bien en zonas altas y frescas; en zonas muy cálidas y húmedas es más susceptible a enfermedades.
Oídio y mancha negra (Diplocarpon rosae) son las enfermedades más comunes; pulgón de la rosa (Macrosiphum rosae); araña roja en época seca; trips en flores; barrenadores en tallos.
Cultivada ampliamente en jardines de todo El Salvador especialmente en zonas altas como Santa Ana y Chalatenango donde el clima fresco favorece su desarrollo. También presente en jardines de zonas medias con manejo adecuado. Disponible en viveros en múltiples variedades y colores.
Sus flores son muy atractivas para abejas, abejorros y mariposas. Los escaramujos (frutos) son consumidos por aves en invierno. Las espinas proporcionan refugio a pequeñas aves que anidan en su interior.
Rosa chinensis cambió la historia de la jardinería mundial. Las rosas europeas del siglo XVIII florecían solo una vez al año en primavera. Cuando llegaron a Europa las rosas chinas que florecen repetidamente durante todo el año, los horticultores las cruzaron con las europeas para crear las rosas de floración continua que hoy conocemos. Sin Rosa chinensis todas las rosas modernas florecerían solo una vez al año.