Callistemon spp.
Arbusto o árbol pequeño perenne de crecimiento moderado que alcanza entre 2 y 5 metros de altura según la especie y el manejo. Sus ramas son arqueadas y flexibles con follaje denso. Las hojas son simples, alternas, lineares a lanceoladas, rígidas y puntiagudas, de color verde grisáceo con glándulas de aceite aromático visibles a contraluz. Las inflorescencias son espigas cilíndricas densas de 5 a 15 cm de longitud ubicadas en los extremos de las ramas. Cada espiga está formada por decenas de flores individuales cuyos estambres largos y rojos dan la apariencia característica de un cepillo o escobilla cilíndrica. Después de la floración las ramas continúan creciendo más allá de la espiga dejando los frutos leñosos persistentes a lo largo del tallo.
Ornamental de jardín y parques; melífera; cercas vivas; madera resistente usada en postes y pequeñas construcciones
El aceite esencial de las hojas tiene propiedades antisépticas y expectorantes similares al eucalipto por su contenido en cineol. Se usa en medicina popular australiana para afecciones respiratorias. No hay estudios clínicos extensos.
Pleno sol imprescindible. Tolera suelos pobres, ácidos y arenosos. Riego moderado; muy tolerante a la sequía una vez establecido. No tolera suelos encharcados permanentes. Poda después de la floración para mantener forma y estimular nuevas floraciones. Fertilización mínima; el exceso de nitrógeno reduce la floración. Crece bien sin muchos cuidados.
Generalmente resistente. Puede presentar escama o cochinilla en ramas; pulgones en brotes tiernos; gallina ciega en raíces en suelos muy pesados.
Cultivado como ornamental en jardines, parques y bordes de carretera en zonas cálidas de El Salvador. Se adapta bien al clima tropical del país y puede encontrarse en viveros especializados. Especialmente frecuente en proyectos de paisajismo urbano.
Sus flores son una fuente importante de néctar para colibríes, loros, abejas y mariposas. En Australia es visitado por loros y otras aves nectarívoras. En El Salvador atrae principalmente colibríes y abejas.
Los frutos del limpiatubos son cápsulas leñosas que permanecen cerradas en la rama durante años e incluso décadas. Solo se abren para liberar sus semillas cuando hay un incendio forestal: el calor del fuego activa la apertura. Este mecanismo se llama serotinia y es una adaptación evolutiva a los incendios frecuentes del ecosistema australiano.