Crotalaria longirostrata
Arbusto perenne que puede alcanzar hasta 3 metros de altura, con tallos teretes y follaje abundante. Las hojas son trifoliadas (en grupos de tres), elípticas, de 2-4 cm de largo, de color verde brillante. Las flores son amarillas, agrupadas en inflorescencias de 14-25 cm de largo con 18-30 flores. Los frutos son vainas que contienen las semillas. Es una leguminosa que fija nitrógeno atmosférico al suelo, mejorando su fertilidad. En El Salvador es una de las hierbas comestibles más importantes de la gastronomía tradicional.
Alimentario (hojas y brotes tiernos muy nutritivos), fijador de nitrógeno, forraje
Hojas muy nutritivas: excelente fuente de calcio, hierro, vitamina A y proteínas de alta calidad. IMPORTANTE: las hojas deben cocinarse — las hojas crudas pueden causar vómitos. Las semillas y raíces son venenosas y no deben consumirse. Uso exclusivamente culinario de hojas cocidas.
Pleno sol o semisombra. Riego moderado. Muy resistente y de fácil cultivo. Poda frecuente de los brotes tiernos estimula producción de hojas. Tolera suelos pobres y mejora su fertilidad. Remojar semillas 12 horas antes de sembrar.
Generalmente muy resistente. Puede sufrir ataques de insectos masticadores en hojas. Hongos en exceso de humedad. Algunas plagas de mariposas que usan las hojas como alimento de larvas.
Planta emblema de la gastronomía salvadoreña — se usa en tamales, pupusas, sopas y tortillas. Se encuentra en mercados y huertos de todo el país. Una de las plantas alimenticias más importantes de El Salvador.
Abejas y mariposas visitan sus flores. Fija nitrógeno en simbiosis con bacterias del suelo beneficiando cultivos cercanos.
Es la especie del género Crotalaria más utilizada como alimento en el mundo. Sus hojas tienen más proteína que la espinaca y son una fuente excepcional de lisina — un aminoácido esencial que el maíz no contiene, por lo que el chipilín con tortilla forma una combinación proteica casi perfecta.