Rhododendron spp.
Arbusto caducifolio o perenne según la especie de crecimiento lento a moderado que alcanza entre 0.5 y 3 metros de altura. Sus ramas son finas y muy ramificadas formando una copa densa y redondeada. Las hojas son simples, alternas, elípticas a ovaladas de color verde oscuro y textura suave. La floración es el evento más llamativo: cuando la planta florece puede cubrirse tan completamente de flores que el follaje queda casi oculto. Las flores son acampanadas a embudiformes de 3 a 8 cm de diámetro en colores que incluyen blanco, rosa, rojo, salmón, naranja, lila y bicolor, con o sin manchas en la garganta. Los cultivares japoneses y los híbridos belgas son los más espectaculares y comunes en el comercio ornamental.
Ornamental de jardín y maceta por su espectacular floración; flor de regalo y decoración de interiores; tóxico para animales y humanos
Todas las partes de la planta contienen grayanotoxinas que son tóxicas para humanos y animales. La miel producida por abejas que visitan azaleas puede causar intoxicación. No tiene usos medicinales seguros documentados.
Semisombra o luz matinal; el sol intenso quema las flores y hojas. Suelo muy ácido con pH entre 4.5 y 6.0 rico en materia orgánica bien drenado; usar turba o corteza de pino. Riego regular con agua de lluvia o descalcificada; muy sensible al calcio del agua de grifo. No tolera sequía ni encharcamiento. Fertilización con abono acidificante específico para azaleas y rododendros. En El Salvador solo prospera bien en zonas por encima de 1000 msnm con clima fresco.
Oídio en condiciones de poca ventilación; botritis en flores húmedas; clorosis por suelos alcalinos; gorgojo del azalea que perfora las hojas; araña roja en época seca.
Cultivada como planta de colección en zonas altas y frescas de El Salvador como La Palma, Metapán y Santa Ana. También disponible como planta de regalo en floristerías aunque su cultivo prolongado en zonas cálidas es muy difícil. Requiere condiciones específicas de clima fresco y suelo ácido.
Sus flores atraen abejas, mariposas y colibríes. El néctar puede ser tóxico para algunas especies de abejas en grandes cantidades. Las semillas son dispersadas por el viento.
En Japón existe el Festival de las Azaleas o Tsutsuji Matsuri que se celebra cada primavera cuando los jardines y templos se llenan de azaleas en flor. El jardín de Nezu Shrine en Tokyo planta más de 3000 azaleas que cuando florecen simultáneamente crean un espectáculo de color rosado y rojo que atrae a miles de visitantes. Las azaleas llevan más de 400 años siendo cultivadas en Japón como arte botánico.