Lagerstroemia speciosa
Árbol caducifolio o semicaducifolio de crecimiento moderado que alcanza entre 8 y 20 metros de altura. Su tronco es recto con corteza lisa que se desprende en láminas dejando manchas de colores pardos y crema muy decorativas. Las ramas son extendidas formando una copa amplia y redondeada. Las hojas son simples, opuestas, elípticas a oblongas de color verde brillante que en muchos cultivares toman colores anaranjados y rojizos en otoño antes de caer. Las flores son extraordinariamente vistosas: grandes, con 6 pétalos crespados y arrugados de color rosa intenso a lila o morado en densas panículas terminales erectas que pueden medir hasta 40 cm. Cada panícula contiene decenas de flores que florecen de forma escalonada durante semanas.
Ornamental de jardín y árbol de avenida; medicinal; madera dura utilizada en construcción y carpintería; melífera
Las hojas y semillas se usan en medicina tradicional asiática para tratar diabetes tipo 2 con estudios científicos que confirman propiedades hipoglucemiantes. En Filipinas se comercializa como suplemento antidiabético bajo el nombre banaba.
Pleno sol imprescindible para floración abundante. Suelo fértil y bien drenado. Riego regular durante el establecimiento; tolerante a sequías cortas una vez maduro. Poda de formación en árboles jóvenes. No podar en exceso ya que las flores aparecen en madera nueva del año. Fertilización con abono rico en fósforo y potasio antes de la floración. Muy resistente en climas tropicales.
Oídio en condiciones de poca ventilación; áfidos en brotes tiernos; barrenadores en troncos de árboles debilitados; manchas foliares por hongos en alta humedad.
Cultivado como árbol ornamental en parques, jardines y avenidas de El Salvador especialmente en zonas bajas y cálidas. Su espectacular floración rosada lo hace muy apreciado en proyectos de paisajismo. Se adapta perfectamente al clima tropical del país.
Sus flores son muy atractivas para abejas, mariposas y colibríes por su abundante néctar. Las semillas son consumidas por aves. La corteza exfoliante proporciona material para nidos de aves.
Los pétalos del árbol de Júpiter tienen una textura única completamente arrugada y crespada como papel crepé, de donde viene su nombre popular crespón. Esta textura se forma durante el desarrollo del pétalo en el capullo donde queda completamente plegado. Cuando el pétalo se abre despliega toda esa superficie arrugada que le da un aspecto delicado y etéreo imposible de ignorar.