Yucca gigantea (sin. Yucca guatemalensis)
Árbol arborescente que puede alcanzar entre 5 y 10 metros de altura. Sus hojas son rígidas, en forma de espada, de color verde brillante, con punta aguda y penetrante. Las flores son blancas agrupadas en grandes panículas que sobresalen hasta 50 cm del follaje. Florece principalmente entre febrero y mayo. Su madera es fibrosa y su tronco café claro y ancho.
Alimentario (flores y cogollos comestibles), medicinal (antiinflamatoria, vitamina C), ornamental, cerca viva, estabilización de suelos en cafetales
Propiedades antiinflamatorias y depurativas. Rica en vitamina C, calcio, fósforo y hierro. Uso tradicional contra la tos, artritis y problemas de articulaciones. Las hojas se usan para tratar disentería y afecciones dérmicas.
Pleno sol directo mínimo 6 horas al día. Riego moderado, permitir que el suelo seque entre riegos. Suelo bien drenado, tolera sequía. Fertilizar con abono balanceado en época de crecimiento.
Cochinilla, pulgón, ácaros. Controlar con insecticidas orgánicos o aceite de neem. Evitar encharcamiento para prevenir pudrición de raíz.
Presente en todo el territorio nacional, desde zonas costeras hasta los 2000 metros de altitud. Muy común en jardines, cafetales, potreros y como cerca viva en todo El Salvador.
Colibríes y mariposas se alimentan del néctar de sus flores. Proporciona refugio para insectos y aves polinizadoras.
Es la Flor Nacional de El Salvador desde diciembre de 1995. Su nombre proviene del náhuatl 'itzotl'. Los migrantes mayas la introdujeron al territorio salvadoreño. También se usa para elaborar los famosos farolitos de Ahuachapán.