Hibiscus rosa-sinensis
Arbusto perenne de crecimiento rápido que alcanza entre 2 y 5 metros de altura aunque en jardín se mantiene generalmente entre 1 y 3 metros con poda. Sus tallos son semileñosos ramificados y de crecimiento vigoroso. Las hojas son simples alternas ovaladas a rómbicas con márgenes dentados brillantes y de un verde intenso. Las flores son el rasgo definitorio: solitarias axilares enormes de 10 a 20 cm de diámetro con 5 pétalos simples o múltiples en cultivares dobles y una columna estaminal prominente muy característica de la familia Malvaceae con estambres fusionados en un tubo que sostiene el pistilo. Los colores incluyen rojo rosa amarillo naranja blanco salmón y bicolor. Cada flor dura solo un día pero se producen continuamente durante todo el año.
Ornamental de jardín por sus flores gigantes y coloridas; flor nacional de Malasia; culinario (flores y hojas comestibles); medicinal en medicina tradicional; melífera
Las flores se usan para preparar infusiones ricas en vitamina C y antioxidantes con propiedades antihipertensivas documentadas. El té de hibisco rojo (Hibiscus sabdariffa aunque relacionado) es ampliamente estudiado. Las flores frescas son comestibles en ensaladas. Las hojas tienen propiedades emolientes.
Pleno sol imprescindible para floración abundante; en semisombra florece poco. Suelo fértil y bien drenado. Riego regular y abundante durante época seca. Poda de mantenimiento para estimular nuevos brotes florales y mantener forma compacta. Fertilización cada 3 semanas con abono rico en potasio y fósforo durante la floración. Muy sensible al frío; no tolera heladas.
Mosca blanca en envés de hojas que es su problema más común en El Salvador; pulgón del hibisco; cochinilla harinosa; araña roja en época seca; trips en botones florales.
Uno de los arbustos ornamentales más comunes y populares de El Salvador presente en prácticamente todos los jardines residenciales parques y espacios públicos. Se adapta perfectamente al clima tropical del país y florece sin descanso todo el año. Disponible en todos los viveros en decenas de cultivares y colores.
Sus grandes flores tubulares son extraordinariamente atractivas para colibríes que son sus principales polinizadores. También visitada por mariposas grandes y abejas. Las flores duran un día pero producen abundante néctar desde el amanecer.
La columna estaminal del hibisco es una maravilla de ingeniería floral: cientos de estambres están fusionados en un tubo hueco que rodea el pistilo. El pistilo con sus 5 estigmas sobresale en el extremo del tubo mientras los estambres producen el polen en la parte inferior. Cuando un colibrí o mariposa introduce el pico en busca de néctar inevitablemente roza primero los estigmas receptivos y luego los estambres con polen transfiriéndolo perfectamente en la secuencia correcta.