Codiaeum variegatum
Arbusto perenne de crecimiento moderado que alcanza entre 1 y 3 metros de altura. Sus tallos son leñosos y ramificados con látex blanco en todos sus tejidos. Las hojas son simples alternas de forma muy variable según el cultivar: desde ovaladas hasta lineares lobuladas torcidas o en forma de violín. El tamaño varía entre 5 y 30 cm. La coloración foliar es extraordinariamente variada y es la razón de su popularidad ornamental: combina verde amarillo rojo naranja morado rosa y casi negro en patrones de manchas venas zonas y bordes que varían con la luz la temperatura y la madurez de cada hoja. Las hojas jóvenes suelen tener colores diferentes a las maduras en la misma planta. Las flores son pequeñas e inconspicuas en racimos axilares.
Ornamental de jardín e interior por su follaje multicolor extraordinario; setos decorativos; planta de maceta
En medicina tradicional asiática las hojas se usan como purgante y para afecciones de la piel. Sin embargo todas las partes de la planta son tóxicas por su contenido en ésteres de forbol que son irritantes y potencialmente carcinogénicos. No se recomienda ningún uso medicinal.
Pleno sol o semisombra luminosa; más sol equivale a colores más intensos. Suelo fértil y bien drenado. Riego regular manteniendo humedad sin encharcamiento. Alta humedad ambiental beneficiosa. No tolera corrientes de aire frío ni temperaturas por debajo de 12°C. Sensible a los cambios bruscos de condiciones que pueden causar caída de hojas. Fertilización mensual con abono balanceado. El látex puede irritar la piel.
Araña roja en condiciones de baja humedad ambiental que es su principal problema; cochinilla harinosa en axilas de hojas; escama en tallos; trips en hojas nuevas.
Ampliamente cultivado en jardines residenciales parques y espacios públicos de todo El Salvador. Es una de las plantas ornamentales de follaje más populares del país. Se adapta muy bien al clima cálido y húmedo salvadoreño. Disponible en todos los viveros en decenas de cultivares.
Sus pequeñas flores atraen abejas y mariposas pequeñas. El follaje denso proporciona refugio a pequeños insectos y lagartijas de jardín.
Los colores del crotón no son estáticos: cambian a lo largo de la vida de cada hoja y también según la intensidad de la luz solar que recibe. Las hojas expuestas a más sol desarrollan colores más rojos y morados gracias a las antocianinas que se producen como protección solar. Las hojas en sombra son más verdes. Por eso la misma planta puede mostrar colores completamente diferentes en sus zonas soleadas y sombreadas simultáneamente.