Mussaenda spp.
Arbusto o arbolito de crecimiento rápido que puede alcanzar entre 2 y 4 metros de altura. Sus ramas son semileñosas y ligeramente arqueadas. Las hojas son simples, opuestas, ovaladas a elípticas, de textura suave y color verde medio. Lo más llamativo de esta planta no son sus flores verdaderas, que son pequeñas y tubulares de color amarillo, sino sus brácteas foliáceas enormemente desarrolladas de color rosado intenso a rosa pálido que pueden medir hasta 8 cm. Estas brácteas modificadas rodean las flores reales y cumplen la función de atraer polinizadores a larga distancia. Las inflorescencias son corimbos terminales muy vistosos que dan a la planta un aspecto espectacular durante la floración.
Ornamental de jardín, parques y espacios públicos; melífera; uso medicinal tradicional
En medicina tradicional africana y asiática se usan las hojas y raíces como febrífugo y antipalúdico. Las hojas tienen propiedades antiinflamatorias documentadas en estudios preliminares.
Pleno sol para floración óptima aunque tolera semisombra. Suelo fértil con buen drenaje. Riego regular evitando encharcamiento. Poda fuerte tras cada ciclo de floración para mantener forma compacta y estimular nuevos brotes florales. Fertilización cada 6 a 8 semanas con abono rico en fósforo y potasio para favorecer la floración. Muy sensible a heladas.
Pulgones en brotes tiernos; cochinillas en tallos y nervios de hojas; trips que dañan las brácteas; pudrición de raíces por suelos compactados o encharcados.
Ampliamente cultivada como ornamental en jardines, parques, rotondas y espacios públicos de todo El Salvador. Es especialmente frecuente en zonas bajas y cálidas del país. Disponible en viveros bajo los nombres de mussaenda rosada o santa rita rosada.
Sus brácteas coloridas atraen principalmente mariposas y colibríes. Las flores tubulares son visitadas por abejas y otros insectos polinizadores.
Las grandes estructuras rosadas que todos confunden con pétalos son en realidad sépalos modificados llamados brácteas. La flor verdadera de la Mussaenda es diminuta y pasa completamente desapercibida en el centro de ese espectáculo de color. Es un caso clásico de engaño visual en el reino vegetal para maximizar la atracción de polinizadores.